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Cambia de aires para que lo bueno te siga, deja atrás todo lo que resta y quédate con lo que suma. Declara, visualiza y atrae solo cosas positivas. Huye de todo lo que te consume, enferma, intoxica. Porque sabes qué, el reloj ya está andando, no sabes cuándo se va a detener. No tienes tiempo para dedicarle a lo que te causa sufrimiento, así que vamos, atrae lo bueno y desecha lo malo. 

Haz que lo bueno se quede contigo, nunca rechaces a quien se preocupa por tí, te espera, te extraña. Atesora a esas personas que están ahí porque así lo quieren, porque lo decidieron. Y mientras tanto también deja atrás a quien no llama, no espera, no te recuerda. 

No tienes tiempo que perder. Si tienes que soltar, suelta, pero asegúrate de aprender, porque toda pérdida es una lección aprendida, una lección que a la larga se transforma y ahorra llantos y tristezas. 

«Que los próximos días te hagan el mejor aventurero»

Nada pasa por casualidad, si estás viviendo un momento dificil es porque estás evolucionando y preparándote para nuevas experiencias. Resiste, muestra tu mejor actitud ante la dificultad y quédate con lo bueno de la malo.

Agradece. No hay mejor forma de atraer lo bueno que ser agradecido de todo y con todos. Cada carencia o abundancia significa crecimiento y cómo enfrentemos cada una, determinará lo que atraigas. 

Para atraer lo bueno tienes que hacer que pase. De otro modo lo bueno siempre pasará de largo. Así que empieza hoy mismo a trabajar para ser ese imán de cosas buenas que quieres ser. Es tu momento y está en tus manos. ¿Qué dices, comenzamos?